
Entrevista

Hablamos con un artista polifacético donde los haya, Guillermo Rayo, para que nos presente su nuevo proyecto discográfico Adicciones, que puedes escuchar aquí 11 temas para disfrutar y reflexionar, siempre con humor de por medio, una constante en la música de este jerezano afincado en Madrid, al que también hemos podido ver como presentador de televisión en programas como Bazar, CQC o No disparen al pianista. Una recomendación: no se lo pierdan en directo.
Hola Guillermo, lo primero felicidades por el disco. ¿Cómo está siendo la acogida del público a tu nuevo proyecto en solitario?
La gente se sorprende mucho. No sabe dónde etiquetarlo y eso les desconcierta (buen verbo, qué no). El desconcierto es bueno si tus oídos y tus neuronas están abiertos a recibir algo nuevo. “Original y optimista” son los adjetivos que más han utilizado quienes tuvieron el desconcierto suficiente. Para mí es un halago que ante tanta oferta alguien me preste su cabeza un rato, y han sido más de dos los que lo han hecho. Por tanto la acogida ha sido magnífica
Actor, músico, presentador de televisión… Quién es Guillermo Rayo o cómo dice tu canción: ¿cuál es el rollo?
El rollo es dejar de quejarse. Amigos, reconozco que he vivido en la queja durante años. El payaso, detrás de las luces, es un ser bastante triste. Yo escribo canciones para escapar de esa tristeza. También cantar, interpretar, presentar son formas de expresión liberadoras… Siempre he dicho que lo que soy es curioso. La televisión es un medio apasionante. La interpretación es un arte difícil del cual me siento un aprendiz. La música es mi diván, mi confesionario… Siempre he dicho que más que actor, músico o presentador lo que soy es un profesional del “entertainment” (entretenimiento para que nos entendamos)
Tu música tiene mucho de show, de espectáculo, de cabaret. ¿Crees que tu música llega a su plenitud en directo?
El directo es como un buen polvo. En directo, la energía de la gente que te está viendo te transforma y te convierte en otro. Y viceversa. Cuando las energías se mezclan, se reconocen, se frotan, lo que se consigue es un orgasmo colectivo. La idea es ofrecer algo que ayude al climax. Hay que excitar las diferentes partes del cerebro. En nuestro caso las zonas erógenas tienen que ver con la ironía de las letras, la estética de cabaret y la falta de prejuicios a la hora de jugar con el do-re-mi-fa-sol-la-si
Has contado con colaboraciones de gente muy conocida, pero no muy relacionada con la música, a excepción de Bebe, o Manolo Caro y Belén López, tus ex compañeros de Rayo y los Truenos, cómo fue la experiencia?
Todos los que han colaborado en el disco son amigos. Con la mayor parte de ellos he estudiado cuatro años de carrera de Interpretación (Alex O´dogherty, Jose Luis García-Pérez, Jose Manuel Seda, Paco León, Julián Villagrán…) y a los otros los conocí trabajando en Madrid (Miguel Angel Silvestre, Eva Hache, Arturo Valls…). Vinieron a darle calor humano a los temas en la última fase del disco. Jaleos, improvisaciones. Fueron dos días llenos de arte y magia… y comida chilena
¿Rayo y los Trueno es un proyecto definitivamente acabado?
En realidad, este nuevo proyecto es la herencia de Rayo y los Trueno. Desarrollé con Belén y con Manolo (sobre todo) las bases de la extraña mezcla entre Concierto y teatro… nosotros lo llamábamos CON-CIERTO-TEATRO, que es lo que era. Ahora, con Las Rayitas, ese aspecto músico-teatral funciona. El que se llame “Guillermo Rayo” no es más que el hecho de que soy el motor de este proyecto, pero la verdad es que yo no lo veo como proyecto en solitario. Al revés, ahora tengo más equipo que nunca.
Cigarreando, Adicciones, Vocales Yonkis… son temas de tu disco… ¿A qué está enganchado realmente Guillermo Rayo?
A la guitarra, a las canciones que dicen algo, a internet, a la cocacola, al cine en casa, a algunas adicciones inconfesables… (podría seguir un rato, pero no quiero aburrir)… Amigos, lo reconozco. Soy Poliadicto (que no es ningún equipo especial de las fuerzas de seguridad del estado)
Musicalmente el disco es muy ecléctico, desde los sonidos orientales de Marrakech, a escarceos con el rap, corrido mejicano y guitarras rumberas.. cual es tu proceso de composición?
Primero hay que encontrar de qué hablar. Qué es lo que me parece interesante para destacar y dedicar mis palabras. Hemos menospreciado progresivamente la temática de las canciones. La dinámica comercial de la música la ha devaluado. Tengo una tema al respecto que dice:
“Quien soy yo para opinar
Si del Amor gastadas las palabras
En canciones baratas
Que merecen el top manta”
Por eso creo que el significado de la canción tan importante como el significante. Para ello, escribo todo lo que se me ocurre referente al tema escogido. Cuando ya tengo suficiente información comienza el proceso de desechar y reescribir. Sintetizo la idea con las expresiones más acertadas (o en la onda del código que esté utilizando para la letra)… Con respecto esto va avanzando y prácticamente sin querer, el tipo de música a emplear va haciendo su aparición. Al principio es tímida, pero si creo que es la adecuada la refuerzo y hago que las rimas vayan encaminadas a ese estilo. Este estilo también condiciona la forma de expresar las cosas en la letra….
No es un proceso fácil. Ni rápido. Hay canciones que tardo en darle forma hasta años. Se quedan en un cajón (fólder virtual) hasta que logro entrar en ellas. Durante ese tiempo las practico a la guitarra pero sabiendo que no son canciones terminadas. No soy un autor prolífico. Tardo bastante en estar satisfecho con lo que voy a mostrar (para ser honesto, nunca llevo a estar del todo satisfecho). Lo que sí tengo claro es que utilizo el tipo de música que me sugiere la lírica. No tengo prejuicios a la hora de hacer rap, corrido mejicano, rumba, bolero, vals, merengue, rock&roll… como dije antes, lo importante es la coherencia del do-re-mi-fa-sol-la-si
¿Cómo ha sido la producción del disco, en estos tiempos de crisis económica que se ha sumado a la crisis de la compra de discos y la piratería?
Para una propuesta como la mía hace falta valor, ya que es diferente y lo diferente nunca es bien recibido en principio. Moví mis maquetas por lo que llaman la Industria Discográfica (sellos, managements..) y no encontré apoyos suficientes. Encima la crisis económica acobardaba a los que veían las posibilidades del proyecto. Asi que lo que hice fue producir yo mismo el disco. Me junté con un buen equipo de profesionales (a los cuales pagué por su trabajo) y lo hice todo como si yo fuese la discográfica. Cuando tenía el disco terminado, había que plantearse el lanzamiento: Diseño de portada, promoción…
He ido buscando gente que, además de cobrar (poco), vieran en la propuesta algo artístico, para que su aportación también lo fuera. Al final, la FNAC después de escucharlo me propuso distribuirlo en todas sus sucursales, lo cual fue un golpe de suerte ya que no nos lo esperábamos. Sabemos que la venta de discos no da dinero, pero es una ayuda fundamental para dar a conocer nuestra propuesta innovadora de hacer conciertos (shows). El hecho de haber grabado los Conciertos de Radio3 y que la imagen y el sonido estén en un nivel de calidad suficiente para mostrar lo que hacemos, nos ayuda mucho a hablar menos de lo que hacemos. La gente lo puede ver y hacerse una idea. Eso es importante, ya que es poco etiquetable.
A parte de Adicciones, ¿qué otros proyectos musicales recomiendas a los impostores?
Pues os recomendaría el único disco de un artista al que admiro: Las increíbles aventuras de Juan Antonio Canta . Original y transgresor. Se burla del mundo y de sí. Tristemente conocido por la canción (Los 40 Limones). Y a Virulo , cualquiera de sus discos (Virulencia Modulada, Furioso cantar de gestos…). Cantautor cubano perteneciente a la Nova Trova Cubana (Silvio Rodríguez, Pablo Milanés…) con un componente cómico genial. Lo que sí recomiendo a los Impostores es que escuchen “Adicciones” con los oídos y no con las orejas, que seguro que encuentran razones para sonreír
Más información en su web y www.myspace.com/guillerayo
© 2010, Aitor Aguirre
info@elimpostor.com

