Música independiente. Bueno, lo que se dice independiente ya no es casi nada en este mundo. Todo depende de algo, aunque sea de la suerte de estar en el sitio preciso en el momento oportuno; de que alguien encuentre tu canción y se la recomiende a otro, y ese otro a otro y así hasta el infinito y más allá. De ahí que a mí me guste más la expresión "música sin ataduras", o lo que es lo mismo, música compuesta, grabada y distribuida sin más imposiciones que las que el artista quiera tener consigo mismo y su trabajo. En este sentido, podría decirse que todos los artistas, sea cual sea su disciplina, pueden vivir libres de ataduras si lo desean, pero qué duda cabe que la exposición libre y global que proporciona Internet a los creadores ha favorecido, de manera muy especial, a la expresión musical. Aunque sólo sea para que uno se pueda dar a conocer, hay que reconocer que los accesibles programas de edición de audio permiten a los nuevos músicos publicitar su obra en la red sin demasiados costes y a las grandes compañías, de paso, reducir también estos en su selección de nuevos talentos. Antes había que reunir dinero para grabar una maqueta, enviarla a las discográficas y esperar a que alguna se dignara a escucharla, te llamase y te propusiese un contrato, no siempre limpio, para editarte un disco. Hoy en día cuelgas tu maqueta autoeditada en myspace, grabas y subes un video a youtube, publicitas tu trabajo en las redes sociales y, con suerte también, pero de una manera menos angustiosa, esperas a que las visitas y recomendaciones de tu trabajo despierten el instinto de quienes tienen los medios para que ese trabajo alcance una repercusión más “seria”.
Uno de los ejemplos recientes de este nuevo proceso, en lo que al panorama pop indie español se refiere, ha sido el de Ana Fernández-Villaverde o “La bien querida”, pintora nacida en Bilbao y afincada en Madrid que, en 2005, animada por su amigo Jota, líder de Los Planetas, decidió iniciar su carrera musical con la grabación de una maqueta compuesta de siete canciones que vieron la luz en 2007 y que convirtieron su myspace en una de las páginas más visitadas de un músico debutante en España. Ese mismo año, la revista Mondosonoro la consideró mejor maqueta 2007 y el músico Antonio Luque, alma de Sr. Chinarro y declarado fan de La Bien Querida, ofreció su banda para que pudiera dar sus primeros conciertos con el patrocinio de la citada revista. Fruto de todos esos pasos, el sello independiente Elefant records, la discográfica por ontonomasia del indie español, la fichó para editar su primer disco, Romancero, que confirmó el éxito de la maqueta hasta el punto de ser considerado mejor disco nacional de 2009 por la revista musical Rockdeluxe. La Bien Querida ya ha participado en los más importantes festivales del país, destacando el Primavera Sound o el Contempopranea, festivales por cierto también libres de ataduras, y a finales de este año se prevé que lance su segundo album de estudio que sin duda dará que hablar tanto o más que su debut.
Romancero contiene doce canciones de amor y de desamor, entre las que se incluyen los siete temas de su maqueta, que han contado con la decisiva producción artística de David Rodriguez (Beef, La Estrella de David). Sus arreglos instrumentales, variados, atrevidos, pero siempre subordinados al mensaje de cada canción, han logrado enriquecer la desnudez casi absoluta de la maqueta original sin desentonar con la melancólica voz de la cantante y a la vez sin que se pierda ni un ápice de la intensidad emotiva que transmite la sencillez de las letras, que es precisamente uno de los puntos fuertes las canciones de La Bien Querida. Aunque para algunos estos arreglos han arrebatado parte de la magia original de las primeras composiciones, este impostor cree firmemente que el resultado final es sin duda de lo más interesante que ha salido al mercado en los últimos años. En el disco destacan temas como ADN, Corpus Christi, Los Estados Generales o De Momento Abril, todos ellos de una belleza clara y sin estridencias pero a la vez llenos de agradables sorpresas como, por ejemplo, la presencia de cuerda de la Orquesta Arab de Barcelona. Y es que La Bien Querida es un ejemplo fulminante de música sin ataduras. De una artista que desde la soledad de una canción grabada en casa ha sabido crecer de boca a oreja, sabiéndose ayudar siempre sin dejarse manejar nunca, hasta alcanzar el reconocimiento general de público y crítica, la constatación de que cuando algo es bueno, es bueno. Por ello, tanto si les gusta el pop, como si simplemente les gusta la originalidad, no deben dejar de escucharla alguna vez.