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El impostor

 

Hay aproximadamente ciento cincuenta y siete millones de referencias a la palabra “crisis” en Google, más del doble que a la palabra “dios” y sólo cien millones menos que a la palabra “sexo”. Con estos datos no deberíamos hablar en nuestra presentación ni de sexo, ni de dios y mucho menos de la crisis. Pero lo vamos a hacer, y en la primera entrega, porque queremos ampliar el concepto de crisis.

En los últimos tiempos, cada vez que alguien nombra la palabra “crisis” nos viene a la mente la actual y complicada situación económica. Y es lógico. La avalancha diaria de noticias al respecto hace que la crisis económica sea la primera asociación que se nos ocurre. Sin embargo, también existen la crisis de valores, de ansiedad, de los cincuenta... Vamos, que crisis hay unas cuantas. Y es que la crisis como concepto, según define Wikipedia, por ejemplo, es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable (...) sobre los que siempre existe algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad (....). Por lo que, como concepto al menos, la crisis es algo bastante más amplio y menos terrible que el desempleo, la caída del consumo o la deflación. Así, cuando nos enamoramos, pasamos de una realidad ordenada, a sufrir cambios que nos inundan de inestabilidad y de los que no sabemos ni el grado de profundidad ni el de reversibilidad. Por ello, enamorarse es, en toda regla, una auténtica crisis a nivel personal. Y sin embargo, quién no quiere enamorarse.

La crisis económica existe. Es real. Tanto que es la primera preocupación de medio mundo (el otro medio solo quiere comer o tener paz). Sin embargo y pese a ello: a las estadísticas, cifras, noticias e incertidumbre en la que estamos inmersos, existen proyectos editoriales y cinematográficos, grupos musicales, colectivos culturales que, con mucha imaginación y poco dinero, aspiran a hacerse un hueco en medio del ambiente de tormenta. Gente de la que hablaremos en esta muestra primera entrega. Porque del pozo se sale hacia arriba.


           

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